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Enrique Cofiner destacó en la escena nacional e internacional

Barcelona, 1909 - 1996

Biografía
1909-1931

Pianista, organista, director de orquesta, compositor, Enrique Cofiner nació en el Raval de Barcelona, ciudad en la que vivió los treintaitrés primeros años de su vida.

Se inició en la música de la mano de su padre, Francisco Escudé, «Sisquet», guitarrista gitano natural de Valls y tocaor de flamenco; formó parte de la Escolanía de Santa María del Pi donde aprendió solfeo, piano y órgano; más tarde continuó su educación musical en el Conservatorio Municipal de Barcelona donde cursó estudios de armonía, contrapunto, fuga y composición. Fue un músico versátil y polifacético que cultivó estilos musicales muy diversos. Tocaba el órgano en la iglesia del Pi y el piano en locales nocturnos. Componía música para obras escénicas de carácter religioso, a la vez que escribía canciones bailables; Durand Éditeurs de París le publicó dos pasodobles y un tango. Celebró la proclamación de la Segunda República dirigiendo la Coral Euterpe.

Concierto en Calella con coral. Agosto 1930

1931-1941

Años de mucha actividad creadora, compuso la música del sainete “Los caprichos de la Fortuna” que se estrenó en el Teatro Olimp de Barcelona.

A la vez que dirigía una banda de jazz, Rodamon’s band, componía bailables de éxito que se escuchaban por la radio. También escribió música clásica, dio conciertos, glosó canciones catalanas... Es remarcable el éxito que tuvo el arreglo a cuatro voces de La Pastoreta que interpretó la Euterpe y se difundió a través de Radio Asociación.

Cabe destacar el estreno de su sardana Juliol, en el Palau de les Belles Arts, por la banda Municipal de Barcelona que dirigió él mismo después de recibir la batuta de la mano del maestro Lamote de Grignon. Compartía programa con músicos como Vives, Nicolau, Pahissa, Morera, Albéniz y Toldrá.

Compuso Oda Sinfónica (Estampa Gitana número 1), dedicada a García Lorca, elogiada por el crítico musical Rafael Moragas (El día gráfico, 30 diciembre 1937, pg. 3), cuya partitura que fue el germen de sus Estampas Gitanas, no se ha podido recuperar.

Cofiner con el maestro Morera y sus compañeros de estudios después de un examen

1941-1953

se trasladó a Madrid donde formó una orquesta, Cofiner y sus Chicos que actuaron durante años en la sala de fiestas Villa Rosa de la Ciudad Lineal.

Con Cofiner y sus Chicos grabaron discos con la compañía gramófono Odeón de Barcelona. En 1946 iniciaron una serie de giras por Oriente Próximo y Europa. La orquesta se hizo muy popular: Cairo Calling emitía un programa semanal de sus grabaciones. Por su labor de divulgación de la música española en Oriente Próximo, a propuesta de distintos embajadores, en 1949 le fue concedida la Cruz del Mérito Civil.

Las giras duraron hasta 1955. Durante las temporadas que pasaban en España se dedicó a la grabación de discos y a la composición. Dirigió la orquesta Telefunken hasta 1958; bajo su batuta se grabaron ritmos de Pérez Prado y acompañó a cantantes como Imperio de Triana, Tony de Gros o los tres de Castilla... Pasó también largas temporadas en Italia donde dirigió conciertos para la RAI (radiotelevisión italiana) y grabó discos para la compañía Fonit. En aquellos años compuso canciones como Chiquita bonita, No se lo digas a nadie o María Soledad.

Cofiner y sus Chicos

1953-1967

Musicó cincuentaitrés revistas, bien como compositor único, como coautor o como autor de nuevos números en reposiciones de revistas antiguas.

La primera, Secreto de estadio, se estrenó en el teatro de la Zarzuela de Madrid y tuvo más de doscientas representaciones. Muchos números de las revistas de Cofiner llegaron a ser canciones de éxito que interpretaron reconocidos cantantes.

De todos ellos, La Portuguesa fue el que más éxito obtuvo, publicándose grabaciones en trece países (España, Francia, Alemania, Portugal, Italia, Polonia, Canadá, Grecia, Holanda, Israel, Reino Unido, Suiza, Rumanía y Taiwán). En Francia, Eddie Marnay convirtió el estribillo de esta canción en Aïe mon coeur que fue interpretada por cantantes como Dalida o Marcel Amont; de ella se hicieron más de treinta versiones y formó parte de Les chansons de l’année 1958. Hubo también versiones en Inglaterra (Watch your heart), en Alemania (Hab' Mich Lieb), en Rumanía (Pentru noi), En Estados Unidos y México (Heladero/The Ice Cream Man).

Pastora Imperio, Carmen Amaya y Enrique Cofiner

1967-1976

Ejerció el cargo de director de la sección musical de la SGAE y en el campo musical vuelve a lo clásico.

Desde 1967 a 1975 ejerció el cargo de director de la sección musical de la SGAE, lo que le obligó a viajar por Europa y América para asistir congresos y reuniones.

Sus canciones populares se seguían escuchando y aún estrenó revistas, pero cada vez se fue inclinando más por el tipo de música más compleja en la que el flamenco de sus orígenes gitanos se funde con lo clásico y lo clásico con lo popular.

Entre 1975 y 1976, junto con el guitarrista flamenco Sabicas, compuso el Concierto Gitano para guitarra y orquesta sinfónica, que se estrenó en Córdoba el 2 de julio de 1993 con Rafael Riqueni de solista y la orquesta de Córdoba dirigida por Leo Brower, donde queda patente su conocimiento del flamenco.

1976-1996

Terminó las Estampas Gitanas, continuación de su Oda sinfónica, estampa gitana nº 1 que en 1937 había dedicado a García Lorca.

Una suite de cuatro movimientos llena de resonancias flamencas, alejadas de estereotipos, de la que hizo también una versión para piano. Esta parte de su obra se quedó en los manuscritos hasta que fue rescatada por Carles Marigó que la grabó partiendo de los manuscritos en el álbum Embrujo y dirigió el trabajo de edición y revisión de las partituras que Boileau publicó en 2019. En 2022 Maria Camahort la versionó para dúo de guitarras y ella misma junto con Anders Clemens Øien la han grabado en el álbum Somorrostro, el mar baila por la playa, cuyas partituras han sido publicadas también por la editorial Boileau.

Su espíritu inquieto y curioso lo llevó a explorar nuevos caminos: a mediados de los años ochenta publicó con Frankie Mara (Francisco Javier Martín Cámara, 1967) una grabaciones de música que podría considerarse synth-pop, aunque nunca olvidó sus raíces como indican los temas populares catalanes que utilizó en Barcelona 92, editada por Preyston en 1987.

A su muerte, el 1 de mayo de 1996, dejó más de seiscientas composiciones registradas.

Enrique Cofiner en los 90

Cofiner dejó el legado de más de 600 composiciones

La Fundación Enrique Cofiner da nueva vida al legado del compositor. Puedes seguir los nuevos registros en:

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