Enrique Escudé-Cofiner (Barcelona, 1909 – Molins de Rei, 1996) dejó más de trescientas obras registradas en la SGAE: canciones, piezas para piano, música sinfónica, sardanas, revistas musicales y una banda sonora. Grabó más de doscientas canciones, y las más populares —No se lo digas a nadie, Chiquita bonita, Mari Carmen, María Soledad, Me gusta mi novia, La portuguesa— fueron cantadas durante décadas por Manolo Escobar, Jorge Sepúlveda, Sara Montiel, Antonio Machín, Pedro Vargas o las Hermanas Fleta, con reediciones documentadas hasta 2008. La portuguesa se convirtió en Aïe mon cœur en la voz de Dalida en 1958 y acumula más de setenta versiones: es el mayor éxito internacional del catálogo.
Junto a esa música popular hay otra, escrita para el piano y para la orquesta, que en su mayoría permaneció en manuscrito: las Estampas gitanas, Embrujo, Rondó gitano, Sierra Morena, Imágenes de España —editada por Salabert en París en 1969 y nunca estrenada—, la sardana Juliol, la Oda sinfónica de 1936 y el Gypsy Concert para guitarra flamenca y orquesta, compuesto con Sabicas en 1976 y estrenado en Córdoba en 1993 con Leo Brouwer al frente de la Orquesta de Córdoba.
La Fundación trabaja sobre ese segundo catálogo. Desde 2019 ha transcrito los manuscritos, ha publicado las partituras en la Editorial Boileau y ha producido cuatro grabaciones con intérpretes de hoy: Carles Marigó al piano, el dúo de guitarras María Camahort y Anders Clemens Øien, el proyecto de canciones No se lo digas a nadie y Diego Amador, cuya Suite Flamenca ganó en 2026 los premios a Mejor Álbum Instrumental y Mejor Arreglo de la Academia de la Música de España. Las cuatro fichas siguientes cuentan la historia de cada obra, de dónde salió el manuscrito y quién la ha vuelto a tocar. Todas las grabaciones están en Spotify y Apple Music, y las partituras pueden adquirirse en Boileau y JSM Records.